Comunidad y Cultura Local
Un repaso a lápiz de "el maestro de la línea";un Chango de tres siglos
El Sol de Córdoba
20 de octubre de 2008

Miguel Olvera Caballero

Huatusco, Veracruz.- ¿Qué pasó por la mente de ese huatusqueño que prefirió hacer dibujos, "monerías", que dedicarse a una profesión comúnmente más remunerada?, ¿en que pensaba ese "chango", cuando trazaba líneas que tomaban forma de personajes de la vida política, social y económica de México?, difícilmente, a 40 años de su muerte, alguien podrá contestar, pero cualquiera podría suponer en base a los resultados...pensó en la perpetuidad.

Eduardo García Cabral, uno de los tres hermanos Cabral e hijo del Maestro de la Línea, Ernesto García Cabral, "el hombre que más ha dibujado a México", que cabe agregar, también más dibujos hizo en el país, platica que más allá de un personaje famoso al que todos admiran fuera de su tierra "fue un padre ejemplar, cariñoso y de buen humor que supo hacer de la familia algo diferente".

Encerrado, entre cuadros y líneas de varios colores, un ambiente político tenso y un verdadero circo de imágenes urbanas, el "Chango" Cabral encontró su inspiración para plasmar la realidad de un México que estaba a la vista de todos, pero que nadie reconocía.

Ernesto García Cabral, también conocido como el "Chango Cabral" nació un 18 de diciembre de 1890 en la ciudad de Huatusco, Veracruz, lugar donde creció y fue forjando su vocación por el lápiz, el dibujo que su padre vio como un pasatiempo que no le dejaría nada, mientras que su madre "le echó porras" para hacer lo que le gustaba.

"Al final el monito sí dio para comer", anota Eduardo García Cabral al recordar las palabras que decía constantemente el reconocido caricaturista huatusqueño, al referirse a su profesión.

Ernesto García Cabral fue un niño "precoz" que en 1907, apenas con 17 años obtuvo una beca de Teodoro A. Dehesa, entonces gobernador del estado para estudiar en la capital del estado y posteriormente, tras empezar a laborar en la Prensa Mexicana, recibe de manos de Francisco I Madero, quien la versión extraoficial pero verdadera apunta a que fue enviado a Paris para alejarlo de México y evitar así que siguiera dibujando en su contra, aunque para el ejecutivo nacional resultó una sorpresa el encuentro con el famoso caricaturista, "era muy joven, Madero no creyó que el fuera quien tanto dolor de cabeza le daba".

"Fue un artista del dibujo, de la caricatura, fue notable, le gustaba hacer caricatura, pero también hacía lo que llaman "el trabajo serio", pero como siempre lo dijo, siempre le gustó el monito que le dejo para vivir", comenta entre risas el hijo del ahora reconocido artista.

LA VIDA DEL CHANGO CABRAL...EN PARIS

Contemporáneo de muchos muralistas, pintores y músicos (que ahora son homenajeados al ponerle su nombre a monumentos, teatros y calles), no los hechos por la televisión o revistas de espectáculos actuales, sino por el valor y trascendencia de su trabajo, Ernesto García Cabral mereció de Diego Rivera en 1947 el comentario a un nivel cómico, al más puro estilo Cabral, de la llegada del dibujante a Francia "vino de Huatusco...recuerdo todavía cuando lo conocí en París tan recién desempaquetado; llegaba tan atontado y tímido como si viniera directamente de lo más espeso de las huastecas, no se atrevía a cruzar de acera a acera las calles parisinas, que tienen tan poco trafico que hasta los perros duermen y los gatos dormitan en medio de ellas en pleno día".

"Pero el diablo de Cabral, al fin y al cabo era veracruzano, 8 días después atraviesa no solo las calles sino los mas congestionados bares y salones de baile de París, vestía el traje más parisién, sus pelos parados se sacudían gloriosamente en el aire, estallaba en carcajadas que se oían kilómetros a la redonda y tenía enorme éxito", anota Diego Rivera .

agrega que "no había joven dama de nuestro barrio latino que no se interesara por conocer hasta lo mas íntimo al recién llegado Ernesto, que atraía precisamente por su apariencia y contenido netamente totonaca, ese carácter típico que un principio le producía su terrible timidez...de todas maneras, García Cabral es hoy una personalidad nacional e internacional".

"En París vivió, pero fue en los años en que Francia estaba por entrar en la primer guerra mundial cuando tuvo que salir de ahí, la gente podía sobrevivir y ganar dinero de obrero, quizás de soldado, pero un artista, nadie daba un peso por él", reconoce el hijo, también llamado Chango Cabral.

En esa etapa en que tuvo que entrarle "a la talacha" en el extranjero, colaborando en publicaciones como "Le Rile", "La Ballonette" y "La Vie Parisién", lo que aumentó no sólo el volumen de su trabajo, sino la calidad del mismo.

EL TRABAJO DEL MAESTRO DE LA LÍNEA

El Maestro de la Línea fue uno de los primeros en plasmar los hechos de la Revolución Mexicana, cuando aconteció la matanza de los hermanos Serdán en Puebla, hay 11 ilustraciones que hizo, "eso queda como antecedente para los centenarios de la Independencia y Revolución en México".

Con el paso de los años, el artista actualizó sus trabajos y aplicó nuevas técnicas, elaborando en el transcurso del tiempo oleos, acuarelas y murales, que en total superan los 25 mil cuadros.

"Basta recordar que hacía un cartón diario para El Excelsior, que trabajó en la Revista de Revistas, hizo trabajos personales a varias personas, así que en realidad desconocemos cual es el alcance cuantificado de su obra", anota García Cabral mientras mira hacia el jardín el cual seguramente en más de una ocasión llegó a inspirar un cuadro del Maestro de la Línea.

Su trabajo ha sido mostrado dos ocasiones consecutivas en el Festival Internacional Cervantino, así como transmisiones a través de TeveUnam, otra más en el Museo Diego Rivera, Centro de Estudios de Ciencias de la Comunicación y Centro de la UAM, "hasta el 18 de diciembre haremos corte de caja y sabremos cuantas exposiciones se han hecho", explica el descendiente del considerado mejor caricaturista de México.

En el marco del 40 aniversario de su muerte, explica Eduardo García Cabral, lo que busca el Taller Ernesto García Cabral y la familia del artista "es más que con marchas, monumentos, que flores, queremos recordarlo y darlo a conocer con trabajo"...misión cumplida.

EL CHANGO CABRAL, MÁS QUE UN ARTISTA, UN PADRE CARIÑOSO

La familia de Ernesto García Cabral, por el contacto diario con el ilustre personaje, perdió la noción misma de "que vivíamos con alguien importante, para nosotros era común ver como mi papa pintaba sus monos todos los días", deja salir entre risas Eduardo García Cabral Sáenz.

Recuerda que en esa época, en que dibujaba para el Excelsior, "no existía el fax ni el internet, así que había que llevar el trabajo a la redacción del diario, me tocó varias veces verlo laborar y llevar su obra a las oficinas".

Aunque un hombre disciplinado con su trabajo, Eduardo afirma que no hubo un solo año en que el destino de las vacaciones de verano o navideñas no fuera la ahora ciudad de Huatusco.

"Amaba su tierra, siempre gustó de comer con nosotros, de convivir, aunque disciplinado nunca dejó de ser el padre cariñoso y amoroso del que sus hijos nos acordamos, en la adolescencia ya sabes, uno crece y todos tomaban camino, pero eso nunca impidió que la familia se dividiera", comenta Eduardo.

La Casa Cabral, como la define el se encuentra rodeada de las obras de Ernesto, de El Maestro de la Línea, como hijos diseminados a lo largo de las paredes que en silencio cuentan la historia de su creador, que a casi 40 años de su muerte, sigue en el pensamiento de los más reconocidos caricaturistas, muralistas y artistas del país.

Como dice no sólo él, sino cronistas, autoridades locales, estatales y nacionales, aunque muerto ya, el Maestro de la Línea sigue enseñando desde lejanos lugares, y su obra es tan actual como hace 40 0 50 años, porque en los clásicos, ya sean carteles, películas u obras de teatro, siempre estará la mano del Chango Cabral dándole forma a los recursos, diversión...y la crítica política que perdura ya por tres siglos.