/ martes 2 de marzo de 2021

ASF bajo sospecha

Desde que se fundó la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en julio de 1999, nunca su titular había sido colocado en una situación tan crítica como ocurre ahora con David Colmenares Páramo.

Este lunes fue separado temporalmente del cargo el auditor especial Agustín Caso, encargado del informe "Auditoría a la Suspensión y Cierre del Proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México", cuyo resultado de la revisión de la Cuenta Pública 2019 fue el que más irritó al presidente López Obrador, ya que el ente fiscalizador determinó que el costo de la cancelación de la nueva terminal aérea que la administración del expresidente Enrique Peña Nieto inició en Texcoco habría sido el triple del monto reportado por el gobierno obradorista.

El excandidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya –quien emulando al tabasqueño ha emprendido un recorrido por todo el territorio nacional para posicionarse hacia la sucesión de 2024–, difundió ayer un video en el que llamó a los diputados a no caer "en el juego perverso" del presidente López Obrador y favorecer la destitución del titular de la ASF, sobre la cual remarcó que "es un organismo técnico, no es político ni es de ningún partido", en el que trabajan más de 3 mil personas, entre matemáticos, actuarios, ingenieros, contadores y abogados.

Sin embargo, tras la furibunda reacción de AMLO, comenzaron a trascender presuntos actos de corrupción en los que habrían incurrido el Auditor Superior y algunos de sus colaboradores más cercanos.

El pasado jueves 25 de febrero, el periodista Carlos Loret publicó –con base en información que obtuvo de "fuentes de primerísimo nivel que, a través de gobiernos estatales, han tenido acceso a este mecanismo de corrupción"– que desde que llegó a encabezar la ASF, David Colmenares "estableció un engranaje de corrupción para que cualquier gobierno pudiera, a cambio de un buen dinero, sacudirse el golpe político de ser señalado por las irregularidades en el manejo del dinero público".

El columnista puntualizó que desde luego el Auditor Superior no se encarga de operar esto a detalle ya que "eso lo expondría mucho políticamente", sino que "con el que hay que arreglarse es con el maestro Isaac Rojkind Orleanksy, titular de la Auditoría Especial de Seguimiento, Informes e Investigación, brazo derecho de Colmenares".

Ayer, otro columnista, Mario Maldonado, también de El Universal, señaló que entre los gobiernos estatales que se han visto beneficiados con la operación de esta red, encabezada por Rojkind Orleanksy, se encuentran los de Jalisco, Estado de México y Chiapas. De esta última entidad, el periodista refiere que la ASF de Colmenares dio casualmente "carpetazo" a una investigación sobre el destino de 700 millones de pesos que se ejercieron de manera irregular en la administración de Manuel Velasco, actual coordinador del PVEM en el Senado, quien a principios de marzo de 2018 le habría ofrecido los votos del Partido Verde en la Cámara de Diputados para que fuera designado Auditor Superior de la Federación.

Desde que se fundó la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en julio de 1999, nunca su titular había sido colocado en una situación tan crítica como ocurre ahora con David Colmenares Páramo.

Este lunes fue separado temporalmente del cargo el auditor especial Agustín Caso, encargado del informe "Auditoría a la Suspensión y Cierre del Proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México", cuyo resultado de la revisión de la Cuenta Pública 2019 fue el que más irritó al presidente López Obrador, ya que el ente fiscalizador determinó que el costo de la cancelación de la nueva terminal aérea que la administración del expresidente Enrique Peña Nieto inició en Texcoco habría sido el triple del monto reportado por el gobierno obradorista.

El excandidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya –quien emulando al tabasqueño ha emprendido un recorrido por todo el territorio nacional para posicionarse hacia la sucesión de 2024–, difundió ayer un video en el que llamó a los diputados a no caer "en el juego perverso" del presidente López Obrador y favorecer la destitución del titular de la ASF, sobre la cual remarcó que "es un organismo técnico, no es político ni es de ningún partido", en el que trabajan más de 3 mil personas, entre matemáticos, actuarios, ingenieros, contadores y abogados.

Sin embargo, tras la furibunda reacción de AMLO, comenzaron a trascender presuntos actos de corrupción en los que habrían incurrido el Auditor Superior y algunos de sus colaboradores más cercanos.

El pasado jueves 25 de febrero, el periodista Carlos Loret publicó –con base en información que obtuvo de "fuentes de primerísimo nivel que, a través de gobiernos estatales, han tenido acceso a este mecanismo de corrupción"– que desde que llegó a encabezar la ASF, David Colmenares "estableció un engranaje de corrupción para que cualquier gobierno pudiera, a cambio de un buen dinero, sacudirse el golpe político de ser señalado por las irregularidades en el manejo del dinero público".

El columnista puntualizó que desde luego el Auditor Superior no se encarga de operar esto a detalle ya que "eso lo expondría mucho políticamente", sino que "con el que hay que arreglarse es con el maestro Isaac Rojkind Orleanksy, titular de la Auditoría Especial de Seguimiento, Informes e Investigación, brazo derecho de Colmenares".

Ayer, otro columnista, Mario Maldonado, también de El Universal, señaló que entre los gobiernos estatales que se han visto beneficiados con la operación de esta red, encabezada por Rojkind Orleanksy, se encuentran los de Jalisco, Estado de México y Chiapas. De esta última entidad, el periodista refiere que la ASF de Colmenares dio casualmente "carpetazo" a una investigación sobre el destino de 700 millones de pesos que se ejercieron de manera irregular en la administración de Manuel Velasco, actual coordinador del PVEM en el Senado, quien a principios de marzo de 2018 le habría ofrecido los votos del Partido Verde en la Cámara de Diputados para que fuera designado Auditor Superior de la Federación.

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