/ martes 5 de julio de 2022

La amenaza de la falta de agua

De nueva cuenta ocurrió una fuga de hidrocarburo en el municipio de Papantla ante lo cual habitantes de ese lugar están preocupados y enojados, por los daños al medio ambiente.

La fuga, nos hacen ver, fue de grandes dimensiones y pasó un buen tiempo antes de que personal de Pemex y de otras dependencias pudieran frenarla, lo que provocó que el hidrocarburo se esparciera y llegara a sembradíos y cuerpos de agua.

¿Pemex o alguna instancia del gobierno se hará responsable por los daños causados?, se les preguntó a estos vecinos de la zona afectada, y la respuesta fue: ya sabemos que nadie responderá.

Dicen que se echarán la bolita, que prometerán dar algún apoyo, pero que a la hora de la hora lo que habrá es nada.

Señalan que eso ya ha sucedido en múltiples ocasiones y que siempre es lo mismo. Hay fugas en ductos o pozos, el petróleo o aceite se escurre y afecta siembras, ríos, arroyos y lagunas y al final nunca hay un responsable.

Lo que está padeciendo Monterrey, en Nuevo León, de una muy fuerte escasez de agua, puede llegar a pasar en varias poblaciones importantes de Veracruz, nos hacen ver biólogos y otros estudiosos del medio ambiente.

Hasta ahora, nos indican, se han logrado sortear las épocas de estiaje con los llamados tandeos, que se traducen en que, cuando no llueve o llueve muy poco y baja el caudal de las fuentes de abastecimiento, se surte el agua potable por sectores.

Pero no estamos lejos del día en que, nos apuntan, estemos en una situación similar a la de Monterrey, en donde ya ni con tandeos llega el agua y la falta del líquido se ha convertido en un gran problema social.

Este problema, en nuestro estado, comenzó en la zona de Xalapa, pero ahora también se ha resentido en la región de Veracruz-Boca del Río, en donde han empezado a saber lo que no es contar con agua todos los días, nos recuerdan.

Una de las situaciones que repercute para que haya esta escasez, nos dicen estos especialistas, es la tala inmoderada que se realiza tanto en el Cofre de Perote como en el Pico de Orizaba, siempre negada pero que desde hace muchos años es aplicada por los talamontes sin que ninguna autoridad la frene.

A estas ilícitas acciones se agrega el cambio climático, que en el Pico de Orizaba ha provocado la desaparición de glaciares y por lo tanto un menor escurrimiento de agua hacia la zona de Veracruz y Boca del Río.

De no tomarse acciones contundentes para frenar la tala y cuidar ambas montañas no pasará mucho tiempo para que estemos sufriendo igual que en Nuevo León, nos apuntan estos especialistas.

En unas semanas el presidente actual del Organismo Público Local Electoral (OPLE) de Veracruz, José Alejandro Bonilla, dejará el cargo pues ya termina su periodo.

Como todos los que han pasado por un cargo de ese nivel ha recibido críticas, pero también reconocimiento a su trabajo.

Hay políticos que señalan que ha sido evidente cómo ha sido su juego, no enfrentándose a quienes detentan el poder en turno.

Sea como sea, le reconocen que pudo salir airoso en dos ocasiones muy especiales. La elección de 2016, cuando Javier Duarte era aún todavía gobernador y el OPLE dio el aval para que en los comicios saliera triunfante no el candidato del partido de Duarte, sino el del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares, y dos años después confirmó la victoria del abanderado de Morena, Cuitláhuac García Jiménez, sobre el representante del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Márquez.

De nueva cuenta ocurrió una fuga de hidrocarburo en el municipio de Papantla ante lo cual habitantes de ese lugar están preocupados y enojados, por los daños al medio ambiente.

La fuga, nos hacen ver, fue de grandes dimensiones y pasó un buen tiempo antes de que personal de Pemex y de otras dependencias pudieran frenarla, lo que provocó que el hidrocarburo se esparciera y llegara a sembradíos y cuerpos de agua.

¿Pemex o alguna instancia del gobierno se hará responsable por los daños causados?, se les preguntó a estos vecinos de la zona afectada, y la respuesta fue: ya sabemos que nadie responderá.

Dicen que se echarán la bolita, que prometerán dar algún apoyo, pero que a la hora de la hora lo que habrá es nada.

Señalan que eso ya ha sucedido en múltiples ocasiones y que siempre es lo mismo. Hay fugas en ductos o pozos, el petróleo o aceite se escurre y afecta siembras, ríos, arroyos y lagunas y al final nunca hay un responsable.

Lo que está padeciendo Monterrey, en Nuevo León, de una muy fuerte escasez de agua, puede llegar a pasar en varias poblaciones importantes de Veracruz, nos hacen ver biólogos y otros estudiosos del medio ambiente.

Hasta ahora, nos indican, se han logrado sortear las épocas de estiaje con los llamados tandeos, que se traducen en que, cuando no llueve o llueve muy poco y baja el caudal de las fuentes de abastecimiento, se surte el agua potable por sectores.

Pero no estamos lejos del día en que, nos apuntan, estemos en una situación similar a la de Monterrey, en donde ya ni con tandeos llega el agua y la falta del líquido se ha convertido en un gran problema social.

Este problema, en nuestro estado, comenzó en la zona de Xalapa, pero ahora también se ha resentido en la región de Veracruz-Boca del Río, en donde han empezado a saber lo que no es contar con agua todos los días, nos recuerdan.

Una de las situaciones que repercute para que haya esta escasez, nos dicen estos especialistas, es la tala inmoderada que se realiza tanto en el Cofre de Perote como en el Pico de Orizaba, siempre negada pero que desde hace muchos años es aplicada por los talamontes sin que ninguna autoridad la frene.

A estas ilícitas acciones se agrega el cambio climático, que en el Pico de Orizaba ha provocado la desaparición de glaciares y por lo tanto un menor escurrimiento de agua hacia la zona de Veracruz y Boca del Río.

De no tomarse acciones contundentes para frenar la tala y cuidar ambas montañas no pasará mucho tiempo para que estemos sufriendo igual que en Nuevo León, nos apuntan estos especialistas.

En unas semanas el presidente actual del Organismo Público Local Electoral (OPLE) de Veracruz, José Alejandro Bonilla, dejará el cargo pues ya termina su periodo.

Como todos los que han pasado por un cargo de ese nivel ha recibido críticas, pero también reconocimiento a su trabajo.

Hay políticos que señalan que ha sido evidente cómo ha sido su juego, no enfrentándose a quienes detentan el poder en turno.

Sea como sea, le reconocen que pudo salir airoso en dos ocasiones muy especiales. La elección de 2016, cuando Javier Duarte era aún todavía gobernador y el OPLE dio el aval para que en los comicios saliera triunfante no el candidato del partido de Duarte, sino el del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares, y dos años después confirmó la victoria del abanderado de Morena, Cuitláhuac García Jiménez, sobre el representante del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Márquez.