/ viernes 9 de octubre de 2020

Se viven tiempos de... ¿cambio?

Quien diga que en México estamos viviendo tiempos de cambio y de transformación, seguramente no conoce el actuar de sus diputados federales...

Esas personas que los ciudadanos elegimos mediante nuestro voto libre y secreto, para que fueran nuestros representantes en la actual Legislatura Federal, la LXIV. Es decir, amables lectores, cada uno de los 500 diputados que integran el Congreso federal, están allí por decisión de la ciudadanía y, por ende, se deben a los verdaderos mandantes que son “el pueblo” de México. Desafortunadamente para la ciudadanía, para “el pueblo”, esos diputados federales en su mayoría, al igual que lo hicieron sus antecesores en los más de 70 años del priismo y en el panismo, se pliegan al titular del Poder Ejecutivo, el presidente de la república en turno, olvidándose de sus verdaderos mandantes, de quienes los eligieron sus representantes. Ejemplo de ello que desafortunadamente cayó como “anillo al dedo”, es que 242 de esos 500 diputados federales aprobaron en lo general la desaparición de plumazo, sin mediar análisis previo, de 109 fideicomisos, pese al llamado de sus mandantes que los exhortaron a la mesura, a lo cual dijeran en la fuente periodística policiaca, “hicieron caso omiso”, o “les valió” como se dice comúnmente, pues se plegaron a lo dispuesto por el ciudadano presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, quien en una de sus tempranas ruedas de prensa, llamadas “mañaneras”, lo insinuó o sugirió y los legisladores- representantes del pueblo- le tomaron la palabra de inmediato, sin más. Esos 242 diputados federales de la LXIV Legislatura federal, aprobaron la desaparición de 109 fondos y fideicomisos que atienden diferentes temas relacionados con ciencia, cultura, salud, deporte, medio ambiente, tecnología y la educación superior entre otros. Entre las voces que se hicieron oír para que los diputados federales, como representantes del pueblo, reflexionaran ante la sugerida propuesta del presidente de la república para desaparecer esos fideicomisos, estuvo la de los integrantes de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies) a la que pertenece la Universidad Veracruzana. La Anuies amables lectores, agrupa a las principales instituciones educativas públicas y particulares en las 32 entidades federativas del país, atendiendo 60 por ciento de la matrícula y realizan el 90 por ciento de la investigación científica nacional. En un documento que se hizo público a nivel nacional, la Anuies hizo un atento llamado a los Poderes Ejecutivo y Legislativo federales a ponderar la importancia de la investigación científica y tecnológica como factores estratégicos para el fortalecimiento del país, el ejercicio pleno de su soberanía, su seguridad nacional, la satisfacción de sus necesidades energéticas y alimentarias, su desarrollo educativo y para lograr una mayor prosperidad económica y social. La Anuies propuso en algún momento a los diputados, que se le permitiera acercarse a ellos para analizar juntos, cual debe ser, los pros y contras de la decisión presidencial de desaparecer esos fideicomisos.

Desafortunadamente 242 de 500 diputados federales aprobaron en lo general la desaparición de esos fideicomisos y desoyeron a sus mandantes, el pueblo que los eligió, para plegarse, arrojarse a los brazos del titular del poder ejecutivo y primer morenista del país.

guadalupehmar@yahoo.com

Quien diga que en México estamos viviendo tiempos de cambio y de transformación, seguramente no conoce el actuar de sus diputados federales...

Esas personas que los ciudadanos elegimos mediante nuestro voto libre y secreto, para que fueran nuestros representantes en la actual Legislatura Federal, la LXIV. Es decir, amables lectores, cada uno de los 500 diputados que integran el Congreso federal, están allí por decisión de la ciudadanía y, por ende, se deben a los verdaderos mandantes que son “el pueblo” de México. Desafortunadamente para la ciudadanía, para “el pueblo”, esos diputados federales en su mayoría, al igual que lo hicieron sus antecesores en los más de 70 años del priismo y en el panismo, se pliegan al titular del Poder Ejecutivo, el presidente de la república en turno, olvidándose de sus verdaderos mandantes, de quienes los eligieron sus representantes. Ejemplo de ello que desafortunadamente cayó como “anillo al dedo”, es que 242 de esos 500 diputados federales aprobaron en lo general la desaparición de plumazo, sin mediar análisis previo, de 109 fideicomisos, pese al llamado de sus mandantes que los exhortaron a la mesura, a lo cual dijeran en la fuente periodística policiaca, “hicieron caso omiso”, o “les valió” como se dice comúnmente, pues se plegaron a lo dispuesto por el ciudadano presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, quien en una de sus tempranas ruedas de prensa, llamadas “mañaneras”, lo insinuó o sugirió y los legisladores- representantes del pueblo- le tomaron la palabra de inmediato, sin más. Esos 242 diputados federales de la LXIV Legislatura federal, aprobaron la desaparición de 109 fondos y fideicomisos que atienden diferentes temas relacionados con ciencia, cultura, salud, deporte, medio ambiente, tecnología y la educación superior entre otros. Entre las voces que se hicieron oír para que los diputados federales, como representantes del pueblo, reflexionaran ante la sugerida propuesta del presidente de la república para desaparecer esos fideicomisos, estuvo la de los integrantes de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies) a la que pertenece la Universidad Veracruzana. La Anuies amables lectores, agrupa a las principales instituciones educativas públicas y particulares en las 32 entidades federativas del país, atendiendo 60 por ciento de la matrícula y realizan el 90 por ciento de la investigación científica nacional. En un documento que se hizo público a nivel nacional, la Anuies hizo un atento llamado a los Poderes Ejecutivo y Legislativo federales a ponderar la importancia de la investigación científica y tecnológica como factores estratégicos para el fortalecimiento del país, el ejercicio pleno de su soberanía, su seguridad nacional, la satisfacción de sus necesidades energéticas y alimentarias, su desarrollo educativo y para lograr una mayor prosperidad económica y social. La Anuies propuso en algún momento a los diputados, que se le permitiera acercarse a ellos para analizar juntos, cual debe ser, los pros y contras de la decisión presidencial de desaparecer esos fideicomisos.

Desafortunadamente 242 de 500 diputados federales aprobaron en lo general la desaparición de esos fideicomisos y desoyeron a sus mandantes, el pueblo que los eligió, para plegarse, arrojarse a los brazos del titular del poder ejecutivo y primer morenista del país.

guadalupehmar@yahoo.com

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