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Desde Huatusco

  • Roberto García Justo

Oralia Méndez Pérez

En lo más intrincado y profundo del laberinto de las letras el arte y la literatura, existen nombres de autores que se mantienen firmes en el amplio ámbito de la filosofía, que las envuelve y las mantiene al margen, como temiendo que un descubrimiento levante el velo de la fantasía. Así llegamos a estar más convencidos que buscando los cabos, estos se unen por el constante latir de una evidencia que se rumora es grande y exitosa.

ORALIA MÉNDEZ PEREZ, no hay una letra de su nombre que esté mal escrita, siendo toda ella una excelente narradora, editora y experimentada en el oficio de las letras, se distingue por el amor a su terruño. Nacida en Huatusco, Veracruz, en donde se sensibilizó con el aire pueblerino que le cobijó. Con ese marco lleno de belleza natural fue inscrita en esa invaluable escuela primaria “Juana de Asbaje”. Por sus altas calificaciones le concedieron una beca para seguir con su brillante carrera.

En la Benemérita Normal Veracruzana, “Enrique C. Rébsamen”, de la ciudad de Xalapa, fue apoyada por el Gobierno estatal y el Municipal de Huatusco, hasta que se tituló como profesora de Educación Primaria y Educadora de Párvulos. Aprovechando la oportunidad cursó un diplomado que versaba sobre la Cultura Regional que impartió el profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México, Rodolfo Stavenhaguen. Por lo tanto, se hizo merecedora al premio de investigación referente a la “Semana Santa en Tomatlán”. Que se tradujo al inglés y publicado en una Revista Suiza.

Su carácter firme la acompaña con una personalidad seria y crítica que con justeza dirime sus amplios conocimientos. Más de una veintena de obras son producto de su talento, dentro de las que podemos enumerar: “Leyendas de Veracruz”, “El Caldero del Diablo”, “Veracruz Rumbero y Jarocho”, “El Testamento de Don Hernando Cortés” y “Antología Poética” son parte de esta abundante labor literaria.

No la conocemos en persona, solo por sus trabajos, pero aseguran que radica en Boca del Río en donde le fue conferida dos veces consecutivas la medalla al Mérito Ciudadano en Cultura, que otorga el Honorable Cabildo de Veracruz. Y ha sido objeto de homenaje por su creatividad en Álamo, Poza Rica, Papantla y los Tuxtlas, donde fue seleccionada para recibir el premio que confiere la Sociedad de Cronistas del Estado, presidida por Leonardo Zavaleta Juárez. Entre otros tantos reconocimientos, también tiene permiso editorial para editar sus obras y la de otros escritores y es miembro activo de la Sociedad de Cronistas, Historiadores y Narradores de Veracruz A.C.

DULCE HUATUSCO.

Entre bosques cimbreantes y veredas,

se adivina tu enhiesto campanario,

y la fina llovizna que te baña

te envuelve suavemente en un sudario,

¡Dulce Huatusco¡ cafetales verdes,

hueles a fruta, a caña y a incensario.

Hay azahar de cafeto y de naranjo

dulces ciruelas de redondas formas

aguacates, granadas, higos, mangos

y flores, perfumadas que te aroman

¡Dulce Huatusco¡ de cañales verdes

de agrestes montes que remedan selva.

Me gusta recordar tus empedrados

tus viejas casas que avezado artista

trazara bajo soles o entoldados

después de realizada la conquista

¡Dulce Huatusco¡ caserón antiguo

mosaico de zafiro y amatista.

Se respira perfume de panela

de vainilla salvaje y capulines

huele a tierra mojada. Y a la escuela

se dirigen inquietos chiquitines.

¡Dulce Huatusco¡ escuela y templo abierto

combinas Aritmética y Maitines.

Quisiera transformar mi pobre pluma

en copa gigantesca de prodigios

verterla sobre ti… Y entre la bruma

de tus noviembres húmedos y fríos

levantarte ligero… como espuma

y guardarte en antiguo relicario.

¡Dulce Huatusco¡ ¡Pueblo Centenario!