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Alerta en Veracruz por zika, dengue y chikungunya

  • Emma Hernández Arroyo
  • en Local

CÓRDOBA, Ver. (OEM-Informex).- No solo Veracruz debe estar alerta ante el virus del zika, chikungunya y dengue, también Puebla y hasta la ciudad de México deben tomar acciones inmediatas para combatir el mosco aedes aegipty, transmisor de este virus que puede derivar en otras complicaciones de salud.

En entrevista Carlos Welsh, investigador del Centro de Ciencias de la Tierra de la UV, advirtió que el panorama empeorará en los próximos 10 a 15 años, al incrementar la presencia del vector –incluso- en entidades con más de 2 mil 200 metros sobre el nivel del mar.

Y es que tan solo en Córdoba-Orizaba se estableció que en cada familia al menos una persona ha sido infectada por alguno de estos virus, y es que se ha detectado que 4 de cada 10 viviendas cordobesas tiene la presencia del mosco de manera permanente.

Y aunque se ha detectado un incremento de padecimientos como Guillain Barre no se ha confirmado que estén asociados con el virus del zika, chikungunya o dengue.

Tras el estudio en la región centro de Veracruz, los investigadores detectaron la presencia del vector transmisor en Puebla, donde ya se han presentado casos de padecimientos importados, pero se ha detectado ya el mosco en la Ciudad de México.

“La Sierra Madre estaba siendo la barrera de la presencia del vector y ya encontramos que la altura no es impedimento para la presencia del vector, mosquitos en zonas bajas siempre ha habido, el asunto es que en las zonas altas es una alerta para Veracruz y Puebla ya había casos importados de estos padecimientos, incluso México”, expresó.

Y es que indicó que con el cambio climático, también existen variaciones en las temperaturas promedio, es decir, en Córdoba la temperatura promedio aumento ya 5 grados, al detectar que el mosco ahora se encuentran ya no solo por temporada.

Por ello destacó que la sociedad debe tomar acciones como el uso de repelentes, mosquiteros y otros métodos al destacar que el uso de los sistemas de clima con bajas temperaturas ayudan a evitar la presencia del vector, pero también aumentan la emisión de gases de efecto invernadero.