Da comida y amor a las mascotas abandonadas; conócela

La mujer llega a gastar hasta 78 mil pesos mensuales en insumos

Danytza Flores

  · sábado 9 de enero de 2021

Foto: Cortesía | Entrevistada

VERACRUZ, Ver.- Norma Fabiola Cortina Pérez, presidenta de la asociación y albergue para perros y gatos La Roca, suma 17 años rescatando y atendiendo a mascotas que son abandonadas en las calles de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

La mujer de 73 años atiende en una vieja casona ubicada en la avenida 20 de Noviembre de la ciudad y puerto de Veracruz, en medio del ladrido de perros que a su llamado levantan las orejas, mueven sus colas y se quedan en completa calma.

No es una animalista o rescatista de animales cualquiera, su labor es integral, pues en su casa y el albergue ubicado en Paso del Toro Medellín, ofrece un hogar a cada animal que encuentra en la calle o que llega a través de activistas independientes.

En su casa, 50 canes conviven diariamente, en un espacio limpio, donde encuentran comida, agua y sombra; mientras que, en el albergue construido por la asociación que preside, otros 300 animales, entre perros y gatos, comparten un espacio.

En la zona conurbada y municipios de la región, La Roca es la única agrupación que ofrece un refugio a los animales, antes de ser dados en adopción y, en ocasiones, de manera permanente y para Norma Cortina es una oportunidad para de hacer lo que nadie se atreve a hacer, dar felicidad a los animales que por dueños irresponsables terminan deambulando en la ciudad.

“Es una oportunidad de hacer lo que nadie se atreve a hacer, si se busca un albergue en la ciudad no lo encuentras, hay mini albergues y hay protectoras y protectores que hacen su labor de la manera como pueden, eso es muy loable y yo agradezco mucho que exista, pero no hay quien se anime a tener algo en grande, a mí me parece que es falta de fe o ellas están en su vida activa y yo tengo la ventaja de estar jubilada”, dijo.

La fundadora y presidenta de La Roca relató que el cambio en el comportamiento de los animales y el semblante de felicidad, es su mayor recompensa, ya que se trata de la gratitud sin ninguna condición de un ser vivo.

“Me ha dado salud, me ha dado ánimo, me ha dado felicidad el ayudar a los animales en la calle… que llegue un animal triste y les cambie su carita porque ya tienen una casa”, compartió.

CUIDAR Y MANTENER ANIMALES, LABOR TITÁNICA

La labor de Norma Cortina inicia desde muy temprano, toda la jornada la dedica a cuidar a los 350 animales que mantiene en su casa y en el albergue de Paso del Toro.

Foto: Cortesía | Entrevistada

Sin embargo, afirma que es algo que no le pesa, ya que es una trabajadora jubilada que no tiene que desempeñar otra actividad. Sentarse a ver televisión o salir a tomar el café son actividades que le parecen inútiles, cuando puede utilizar su tiempo en ayudar.

“Yo me jubilé, trabajé en un banco, yo creo que sería una tontería sentarse a ver televisión, a ir al café, para mí es no ocupar el tiempo en tantas labores que hacen falta y lo puedo hacer gracias a que tengo mi jubilación", dijo.

Además, "porque cuando uno está en la vida activa tiene que ganarse el dinero para vivir”, dijo la activista proanimales.

Pero no es el tiempo o la dedicación que imprima al cuidado de los animales lo que convierte su altruismo en una labor titánica, lo es contar con el suficiente dinero para atender a los animales abandonados.

ALIMENTO PARA MASCOTAS

Diariamente utiliza 4 bultos de 25 kilogramos de alimento para perros y gatos, lo que le significa un costo de mil 800 pesos diarios, es decir, 54 mil pesos solo en alimento mensuales, más otros insumos que al final de cada mes suman 78 mil pesos.

La mayoría de los recursos que actualmente utiliza provienen de donaciones que realizan particulares, quienes con regularidad hacen sus aportaciones en especie, brindando lo que más se necesita.

Foto: Cortesía | Entrevistada

Norma además vende cartón, material que reúne el último domingo de cada mes en el estacionamiento del centro comercial Mega Las Palmas, en donde instala su centro de acopio.

No obstante, el agradecimiento que da a cada uno de los benefactores, para doña Norma el que cada día cumpla con su objetivo solo tiene una explicación, su fe en Dios. “Yo creo que es lo mismo que cualquier asociación que hay, ante la necesidad hay que hacerlo, yo tengo mucha fe en Dios y para mí quien mantiene esto es Dios, porque para mí es totalmente ilógico pensar que yo sola mantengo a más de 300 animales”, concluyó la activista.