De la violencia machista sí se puede salir; mujer da su testimonio

Una joven de 20 años narra que dentro de su relación sentimental conoció el miedo, la desesperación y el maltrato por quien le había jurado quererla

Guadalupe Castillo | El Sol de Córdoba

  · jueves 25 de noviembre de 2021

Foto ilustrativa: Guadalupe Castillo | El Sol de Córdoba

Córdoba, Ver.- “Me junté muy enamorada, pero todo empezó a cambiar, mostró su verdadera cara, me golpeaba por cualquier cosa y su mamá me decía que era mi culpa”, estás fueron las palabras de una joven de 20 años que dentro de su relación sentimental conoció el miedo, la desesperación y el maltrato por quien le había jurado quererla.

A sus escasos 16 años, la entrevistada, quien pidió quedar en el anonimato por motivos de seguridad, narró haberse juntado muy joven con el hombre que le había gustado y quien en un principio la trató bien, pero esto cambió con los meses quedando atrás los pocos recuerdos bonitos que tuvo con el ahora padre de su hijo, pero los golpes, los gritos y el maltrato psicológico que vivió durante 3 años y medio la llevaron incluso a temer por su vida.

Foto ilustrativa: Guadalupe Castillo | El Sol de Córdoba

Comentó que los celos de aquel hombre de quien prefirió guardar su nombre, lo conducían a tratarla mal, “me pegaba por cualquier cosa, la mamá de él me decía que era mi culpa porque yo no le hacía caso a su hijo a veces me ponía blusas escotadas y que eso no estaba bien porque yo ya estaba con él, lo mismo pasaba con los mallones y pantalones, me pegaba de una forma violenta”.

Para esta joven quien actualmente tiene 20 años, la situación de maltrato le llevaba a defenderse con las palabras, “le decía que no me pegara y parecía que le daban más ganas de pegarme, me ahorcaba parece que tenía ganas de matarme”.

Con la voz cortada, la entrevistada recordó aquel último día donde el padre de su hijo la golpeó pues en un lugar donde ella rentaba ella lo había corrido pensando se alejaría de él y con el pretexto de ver a su menor hijo llegó a la vivienda con productos que él le llamaba despensa, “fue una calabacita, una zanahoria y un bote de leche para mi bebé y como no lo quise dejar pasar aventó todo y me gritó “traguen perros”, me puse a llorar pues sabía no iba a cambiar, le tengo miedo pues si me ve siento me va a querer pegar”.

Recordó tener en sus brazos a su niño cuando el hombre la aventó dejando caer al menor, no obstante su padre lo pateo y a ella la tomó del cabello gritándole ofensas, “me tomó del cabello y me recordó que lo que más le gustaba de mi era mi cara, en ese momento restregó mi rostro sobre la pared de la casa, grite como pude y mis vecinos llegaron a mi casa, pero él como todo un cobarde me soltó y me gritó que era una loca”.

Esa fue la última vez que esta joven vio al padre de su hijo, no sin antes amenazarla con quitarle al menor, pero hoy todo cambió para ella, pues tomó las riendas de su vida, la fuerza y la sonrisa de su hijo es su más grande motivo para salir adelante, ahora trabaja y sale adelante apoyada de sus padres y sus hermanas.

EL PROCESO Y LA DENUNCIA

Luego de los hechos, acudió a la Fiscalía donde desafortunadamente narró fue tratada mal, “la fiscal de una forma muy fea me dijo que dejará de llorar, que me calmará y que regresará cuando estuviera más tranquila, ella no vivió lo que yo he sufrido”.

Esta joven sintió que con las autoridades no iba a tener el apoyo, no obstante supo de asociaciones civiles acercándose a una de ellas con el mismo temor de sufrir un rechazo o una burla, “cuando pasó todo, le marque a mi hermana menor y mis padres llegaron por mí y mi hijo, esa misma noche fui a la fiscalía pues eso me recomendaron, pero gracias a Dios encontré a una licenciada que me ha estado ayudando y me empezó a ayudar a cambiar mi vida”.

Foto ilustrativa: Guadalupe Castillo | El Sol de Córdoba

Sin embargo, el apoyo no quedó ahí pues esta joven recibió terapias psicológicas donde “le cayó el 20” como ella relató de que en cualquier comento pudo haber muerto pues en una ocasión las patadas en su vientre y espalda luego de haber dado a luz a su hijo le causaron daños en el apéndice que tuvo que ser intervenida de emergencia, tomando la decisión de que no se diera aviso a las autoridades pues pensaba y sabía le "iría peor".

“Ahora me acosa en redes sociales y me da miedo, a mi hermana ha sido capaz de esperarla afuera del trabajo para decirle que lo que se está gastando en abogados mejor me lo da para mi hijo, pero no, él tiene una orden de restricción conmigo, tiene la denuncia y una orden de pensión alimenticia”.

Te puede interesar: Alumnas reciben taller de defensa personal

La joven hizo el llamado a las mujeres que viven la misma situación que ella a que busquen ayuda, que si se puede salir del círculo de la violencia y que cuando se sale se respira, se come y hasta se duerme mejor.