No sabemos detalles ni de dónde está el cuerpo, responde Arabia Saudita

El ministro de Exteriores de Arabia Saudita, Adel Al Jubeir, tachó hoy la muerte del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudita en Estambul como "un terrible error"

EFE

  · domingo 21 de octubre de 2018

Foto Reuters | Archivo

El ministro de Exteriores de Arabia Saudita, Adel Al Jubeir, tachó hoy la muerte del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudita en Estambul como "un terrible error", pero insistió en que su Gobierno no conoce los detalles y sigue investigando lo sucedido.

"Este es un terrible error. Esta es una tragedia terrible. Nuestras condolencias están con ellos. Sentimos su dolor", dijo Al Jubeir en una entrevista exclusiva en la cadena Fox, dando el pésame a los familiares de Khashoggi.

"Desafortunadamente, se cometió un grave y grave error y les aseguro que los responsables pagarán por ello", agregó el canciller, en la primera intervención pública de un funcionario saudita desde que reconocieran la muerte del periodista.

Al Jubeir confirmó que un "equipo de seguridad saudita" se acercó a Khashoggi cuando ingresó en el consulado, pero su versión de los hechos después de eso difiere de las afirmaciones de los funcionarios turcos.

"Lo mataron en el consulado. No sabemos los detalles de cómo. No sabemos dónde está el cuerpo". Estamos decididos a descubrir cada detalle... Estamos decididos a castigar a los responsables de este asesinato", insistió.

Calificó el asesinato del periodista como una "operación encubierta" y una "aberración", y negó que el príncipe heredero, Mohamed bin Salman, hubiera estado involucrado de algún modo o fuera conocedor de ello.

El mensaje de Al Jubeir llega en medio del aumento de la presión internacional contra Arabia Saudita para obtener más respuestas del asesinato de Khashoggi después de que Riad cambiara su versión y reconociera que el periodista había muerto en su consulado de Estambul.

Varios congresistas estadounidenses, republicanos y demócratas, han pedido tomar medidas contra el reino saudita, convencidos de que el príncipe heredero está detrás del asesinato.