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Martín González Villalobos, Pincelazos de vida a través del arte

  • El Sol de Córdoba
  • en Sociedad

Francisco M. Cambambia

Córdoba, Ver.(OEM-Informex).- A través de la pintura, Martín González Villalobos, logra hacer realidad los sueños de otras personas cuando le piden que pinte lo que ellos quieren, “hay gente que me ha contado sueños, fantasías, algo que pasó en su vida y que quieren que quede plasmado en un lienzo, eso es parte de mi arte, de mi trabajo en un lienzo”, así lo expresa en entrevista el reconocido artistas cordobés, para quien el arte a través de la pintura es una forma de expresar sentimiento, de dejar salir algo que se lleva adentro.

Y aclara: “no me considero autor de mis obras de manera absoluta, porque hay algo más fuerte y poderoso que te guía para ir delineando un cuadro, una pintura, es como un poder divino, el que da el talento para desarrollar lo que gusta a los ojos y los sentidos de los demás”.  Con una actividad de alrededor de 30 años desde que sintió la necesidad de plasmar sus pensamientos en una tela o en un papel, Martín González se ha dedicado también a formar nuevos talentos en este arte, además de que ha diversificado su actividad, pues lo mismo crea vestuario para teatro, que la escenografía, además de hacer escultura, y todo lo relacionado con las bellas artes.

Egresado de la licenciatura en Artes Visuales y titulado como también como Diseñador Gráfico, ambas profesiones en la UNAM, nuestro entrevistado cuenta que él sintió el llamado del arte cuando a los seis meses su papá le dio un Patito hecho con migajón y según le cuentan, él lo desbarato porque quería hace uno y al no poder, se enojó e hizo el típico “berrinche” de un niño, después la historia se repetiría cuando su papá nuevamente le dio un barquito de papel que le había hecho y nuevamente quiso hacerlo y al no poder nuevamente se empezó a inquietar.

Fue a partir de esto cuando sus padres le empezaron a dar papel y otros materiales para que rayara e hiciera lo que le iba naciendo, además por herencia hasta la fecha su papá dibuja  muy bien y su mamá en su momento estudio diseño de modas, o sea que en parte, su talento y arte lo trae en la sangre.

En su trayectoria iniciada formalmente a los 9 años cuando pidió a su papá ingresar a clases de pintura pero le fue negado por la falta de recursos, entonces recurre a su abuela, quien le dice que dinero no tenía, pero lo propuso dedicarse a dar grasa de zapatos, ella le dio un cajón con sus primeros materiales, y así empezó a ganarse sus centavos y a comprar más material y de allí fue sacando ganancias para sus gastos personales y poder asistir a las clases de pintura al Centro de Seguridad Social del IMSS, donde su primer maestro fue el reconocido Daniel Segura Castellanos, con quien tomó sus primeras clases.

Así, a los 10 años supo lo que eran sus primeras ganancias de vender sus pinturas hasta en 100 pesos, cuando de boleador de zapatos tenía que hacer mínimo 15 servicios diarios para poder ganar más o menos, y ahora ya podía ofrecer sus trabajos, pero para esto ya había sido alumno de la escritora y pintora Rosita Galán Callejas, quien lo invitó para que fuera su alumno, además por ese tiempo también apareció en su vida el maestro Félix Jorge Martínez, un ex militar retirado, a quien sus padres le prohibieron visitar a tomar clases porque era cuestionado por su inclinación sexual, pero para él, fue un maestro respetado y respetable.

Para Martín, su arte lo expresa a través de pintura de caballete, algunos murales, hace diseño gráfico, escenografía para teatro, diseño de vestuario y hasta una escultura que hoy día se encuentra en la Casa de Cultura de esta ciudad, es lo que ha realizado, todo es parte de las bellas artes, destaca, es parte de la sensibilización del ser humano, como cuando se aprecia una pintura, donde los sentidos son los que nos hacen admirar y descubrir lo que un cuadro nos dice y que es precisamente lo que el artista buscaba comunicar.

En su larga y prolífica trayectoria, Martín rememora que a los 15 años ya participaba como maestro particular y además como instructor por parte del Centro de Seguridad Social del IMSS  en la Casa del Campesino de Fortín, estaba cursando entonces la educación secundaria y por ese tiempo conocería a personalidades como el doctor Luis Beverido y el actor Lorenzo Gómez Chelius, con el doctor Beverido comenzó a trabajar buscando puertas y ventanas para restaurar y después colocar en otras casas, algunas de las cuales actualmente aún podemos ver en el centro de la ciudad.

Además el doctor Beverido era una persona muy culta que sabía de antropología y sobre todo de arte por lo que le daba varios consejos, le gustaba pintar escenografías para teatro y también fue la oportunidad para que Martín aprendiera de él, esta actividad, en la actualidad conserva la amistad con Lorenzo Gómez Chelius, quien ya era un actor con reconocimiento en el teatro al lado del doctor Beverido.

Al terminar la secundaria el joven Martín fue inscrito en el CECYT por su padre quien quería que se dedicara a la contaduría por lo que fue inscrito en  el área de Ventas y administración de empresas, hasta que un ingeniero le dijo a su papá que debería impulsarlo y apoyarlo en algo del arte, porque esa era su vocación y allí estaba su talento, no en las ventas, consejo tomado en cuenta por su padre.

Además por ese tiempo llegó un amigo de México y le comentó de la escuela de artes de la UNAM, entonces partió hacia su destino llevando consigo una escultura que había realizado y que se la mostró s su profesor de aquel entonces muy reconocido, Ricardo Rocha esto en el CEDART donde gracias a esto pudo ingresar aunque al poco tiempo por la falta de presupuesto federal tuvo que abandonarlo, allí la formación era muy completa pues había secundaria y prepa, ya después sería su ingreso formalmente a la UNAM.

En su desarrollo y formación en México tuvo oportunidad de conocer a José Luis Cuevas, de quien destaca que la importancia de su obra es el “Expresionismo”, ya que con trazos sencillos, expresa la parte psicológica de sus modelos, quizá para muchos no les gustaba su trazo, pero dice que al visitar el Museo de este reconocido pintor, se pueden apreciar cuadros y esculturas en sus diferentes etapas y analizarlas, por lo que se encuentra la psicología de sus personajes, y se puede proyectar  o entenderlos con sensibilidad, dice que algunos trazos a lo mejor se parecen a los de Picasso, trata temas de amor, desamor, temas reales, son trabajos hechos con un dibujo asimilable con el espectador.

En este andar por los caminos del arte, Martín González también tuvo oportunidad en su momento, de conocer y tratar a Rufino Tamayo, de quien recuerda que le decía, “lo importante es lo que tu percibes cuando vez una obra”, ya que los ojos mandan los colores que perciben directamente al cerebro, mandan imágenes y el cerebro se encarga de filtrar, y por eso se puede apreciar una obra y encontrarle sentido.

En este sentido, reconoce que el arte figurativo es el que mas gusta a la  gente, es más perceptible, cuando hay que hacer el esfuerzo por entenderlo, porque no hacer el esfuerzo. A su vez dice que el arte abstracto es muy diferente. Lo geométrico es mas digerible, las obras las figuras.

Definir el arte, es comprender también que: “el arte no sólo es lo bonito, estudia la estética de lo que aparentemente ante la ojos del ser humano, es  feo”. Por ello no es difícil entender casos como el de un obrero que miraba un día una de sus exposiciones y sin más le preguntó él que opinaba de su obra y el obrero, le explicó lo que para el significaba, es decir sin tener un conocimiento previo, esa persona pudo interpretar el arte que representaba esa obra.

Amante también de la fotografía, estudio que también llevó en su paso por la Universidad, Martín González , tuvo la oportunidad de conocer a otro grande de Córdoba, el dramaturgo Emilio Carballido, con quien en sus pláticas le decía que él era de Córdoba porque los cordobeses así  lo querían, pues en realidad no había nacido en esta ciudad, y además el propio Carballido le hacía notar que en esta ciudad había personas con más reconocimiento que él.

Fue el mismo dramaturgo quien le aconsejó que se pusiera a estudiar sobre la historia de Córdoba y sus leyendas para poderlas plasmar en pinturas, quizá de allí le salió la inquietud por inspirarse en historia como la de La Mulata de Córdoba, cuyo primer cuadro de este tema se lo obsequió a su nuevo amigo y  de la cual ha hecho algunas versiones y que en han tenido gran aceptación del  público que las ha admirado.

Además al propio Carballido cuando lo conoció le hizo una pintura cargando el dramaturgo un gatito, ya que en su casa abundaban estos animalitos, recuerda Martín de cuando pudo estar en este lugar, además estar pintura, fue  una obra   del agrado del exigente escritor, a quien nunca se el caracterizó por tener un carácter muy amable o sencillo, acordé a su sensibilidad para escribir sus tan comentadas obras.

En la remembranza de su vida, Martín recuerda a otro personaje de la vida y cultura mexicana, Rafael Tovar y de Teresa, pues dice que en una ocasión el escritor Enrique Krauss le dio una carta de la poetisa y escritora Rosita Galán Callejas “Rosa de Córdoba” la cual se la pasó al Premio Nobel, Octavio Paz, quien le dijo a Krauss que por medio de Tovar y de Teresa, que le dijera a la cordobesa que le querían publicar un libro sobre sus cartas, que era necesario que hiciera Rosita más cartas, algo que no se pudo realizar quizá por falta de tiempo.

Sin embargo quedó de manifiesto que para Octavio Paz porque el mismo lo dijo, Rosita Galán era la Segunda Musa Mexicana, la primera hasta ahora, es Sor Juana Inés de la Cruz, un reconocimiento que hasta hoy día las autoridades municipales le han hecho al nombrar una biblioteca pública con su nombre, destaca Martín, resaltar estos aspectos tan importantes de la cultura de nuestra ciudad, sus hombres y mujeres que merecen un lugar especial en la historia misma.

Con 20 años de trabajo como maestro de artes en el Centro de Seguridad Social del IMSS, Martín González Villalobos, ha expuesto su trabajo, además de Córdoba y Orizaba, en lugares como Puerto de Veracruz, Tehuacán, Puebla, la Ciudad de México, en dos ciudades de Estados Unidos, así como en Barcelona y París, lo que le llena de satisfacción así como a los alumnos que han estado a su lado y han logrado destacar aún más que él mismo.

Por último, este artista considera que en Córdoba falta mucho, demasiado apoyo a la cultura y el arte, principalmente porque las autoridades no han elegido correctamente a las personas que conocen sobre la materia y que podrían hacer mucho por estas actividades,  por ello espera que la próxima administración municipal realmente tome en cuenta este tema y sepan elegir a quienes tengan la responsabilidad del área y sobre todo se asesoren para no poner gente improvisada y que en casos, ni siquiera sea de esta ciudad.