/ miércoles 6 de diciembre de 2023

Tulum

El presidente Andrés Manuel López Obrador cumplió cinco años de gobierno el pasado viernes. Y lo hizo, como todo en su gobierno: callando bocas de los malquerientes que se han dedicado más de cinco años –porque era desde antes que tomara posesión- a denostarlo a él y a su proyecto transformador del país.

¿Se acuerdan de “vamos a ser como Venezuela”? ¿Y de “vamos a ser socialistas y hundirá la economía”?

Pues AMLO celebró su último cumpleaños presidencial nada menos que inaugurando el nuevo Aeropuerto Internacional de Tulum, “Felipe Carrillo Puerto”. El nuevo destino aéreo permitirá descargar el tráfico del aeropuerto de Cancún, el segundo mayor del país, con 30 millones de pasajeros anuales. El segundo en números totales, pero el primero en tráfico internacional.

El viernes llegó el primer vuelo de Viva Aerobús, con 160 pasajeros de la Ciudad de México.

El Carrillo Puerto se suma al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y a la Refinería Olmeca, que ya fueron inaugurados; y al Tren Maya y al Corredor Interoceánico, que están próximos a inaugurarse, y que serán algunos de los legados más importantes de esta primera etapa de la 4T.

Obras inauguradas y bocas calladas. ¿Se fijaron que los de oposición se quedaron calladitos? Hacen bien, porque la realidad desmiente su discurso de catástrofe.

Y, por cierto, el pasado domingo se cumplieron 50 años del fallecimiento del veracruzano Adolfo Ruiz Cortines, quien se me hace que fue uno de los pocos buenos presidentes que hubo en el priato (creo que el otro fue Lázaro Cárdenas y párenle de contar).

Su casa, en el puerto de Veracruz, a la que por cierto, le urge una rehabilitación, es un museo que parece monumento a la austeridad con la que se retiró a vivir cuando dejó la Presidencia sin haberse hinchado de billetes, como los otros.

Se trata de un domicilio de clase media-alta de finales de los años 60, que algún doctor o abogado de la época podría haberse comprado. Nada qué ver con las mansiones que se construyeron otros presidentes, gobernadores y hasta alcaldes del viejo régimen. De la lujosísima torre tipo Dubai que está a pocas cuadras, monumento también, pero a la corrupción, ya ni hablamos.

Y honrando a la memoria de Ruiz Cortines, el estado de Veracruz entrega cada año la medalla que lleva su nombre a mujeres y hombres que han contribuido al engrandecimiento de nuestra entidad.

En esta ocasión, por mayoría de votos de las diputadas y diputados al Congreso del Estado, este premio será entregado a Gilberto Gutiérrez Silva, cofundador del grupo de son jarocho “Mono Blanco”. La Sesión Solemne de entrega de la medalla será en los próximos días, con la presencia del Gobernador y de la presidenta del Poder Judicial. Enhorabuena al maestro Gilberto y a Mono Blanco.

*Diputado local. Morena

El presidente Andrés Manuel López Obrador cumplió cinco años de gobierno el pasado viernes. Y lo hizo, como todo en su gobierno: callando bocas de los malquerientes que se han dedicado más de cinco años –porque era desde antes que tomara posesión- a denostarlo a él y a su proyecto transformador del país.

¿Se acuerdan de “vamos a ser como Venezuela”? ¿Y de “vamos a ser socialistas y hundirá la economía”?

Pues AMLO celebró su último cumpleaños presidencial nada menos que inaugurando el nuevo Aeropuerto Internacional de Tulum, “Felipe Carrillo Puerto”. El nuevo destino aéreo permitirá descargar el tráfico del aeropuerto de Cancún, el segundo mayor del país, con 30 millones de pasajeros anuales. El segundo en números totales, pero el primero en tráfico internacional.

El viernes llegó el primer vuelo de Viva Aerobús, con 160 pasajeros de la Ciudad de México.

El Carrillo Puerto se suma al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y a la Refinería Olmeca, que ya fueron inaugurados; y al Tren Maya y al Corredor Interoceánico, que están próximos a inaugurarse, y que serán algunos de los legados más importantes de esta primera etapa de la 4T.

Obras inauguradas y bocas calladas. ¿Se fijaron que los de oposición se quedaron calladitos? Hacen bien, porque la realidad desmiente su discurso de catástrofe.

Y, por cierto, el pasado domingo se cumplieron 50 años del fallecimiento del veracruzano Adolfo Ruiz Cortines, quien se me hace que fue uno de los pocos buenos presidentes que hubo en el priato (creo que el otro fue Lázaro Cárdenas y párenle de contar).

Su casa, en el puerto de Veracruz, a la que por cierto, le urge una rehabilitación, es un museo que parece monumento a la austeridad con la que se retiró a vivir cuando dejó la Presidencia sin haberse hinchado de billetes, como los otros.

Se trata de un domicilio de clase media-alta de finales de los años 60, que algún doctor o abogado de la época podría haberse comprado. Nada qué ver con las mansiones que se construyeron otros presidentes, gobernadores y hasta alcaldes del viejo régimen. De la lujosísima torre tipo Dubai que está a pocas cuadras, monumento también, pero a la corrupción, ya ni hablamos.

Y honrando a la memoria de Ruiz Cortines, el estado de Veracruz entrega cada año la medalla que lleva su nombre a mujeres y hombres que han contribuido al engrandecimiento de nuestra entidad.

En esta ocasión, por mayoría de votos de las diputadas y diputados al Congreso del Estado, este premio será entregado a Gilberto Gutiérrez Silva, cofundador del grupo de son jarocho “Mono Blanco”. La Sesión Solemne de entrega de la medalla será en los próximos días, con la presencia del Gobernador y de la presidenta del Poder Judicial. Enhorabuena al maestro Gilberto y a Mono Blanco.

*Diputado local. Morena

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