Habla Nemi: me golpearon brutalmente; Sandoval sí robó

Estuve a punto de morir; me exigieron $5 millones "que nunca he visto en mi vida"

RAYMUNDO JIMÉNEZ/ LUIS ALBERTO ROMERO

  · jueves 13 de diciembre de 2018

Xalapa, Ver - Me golpearon brutalmente, me amenazaron de muerte a mí y a mi familia y me pidieron cinco millones de pesos para sentarme a negociar, asegura el exsecretario de Salud, Juan Antonio Nemi Dib, acusando directamente al exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares y a su fiscal Jorge Winckler.

En entrevista concedida a Espejo del Poder, en los últimos días del mes de noviembre, antes de que concluyera el gobierno de Yunes Linares, Nemi Dib, detenido el pasado 23 de diciembre de 2017, señala sin tapujos que los exfuncionarios le hicieron vivir un “verdadero infierno”, con hechos inimaginables y que hoy se siente obligado a denunciar, porque miles de personas viven en las cárceles acusados injustamente.

ME PIDIERON $5 MILLONES DE PESOS

Nemi Dib, con una larga trayectoria en el servicio público, hombre reconocido y respetado, con amplia solvencia moral, hasta antes de estas acusaciones, asegura que enviados del entonces gobernador Miguel Ángel Yunes Linares le pidieron dinero.

“Me pidieron dinero. Un individuo llamado Omar Moscoso, que se hacía pasar como jefe de asesores de Pedro Manterola, en tres ocasiones le pidió a mi abogado cinco millones de pesos para sentarse a negociar”.

“Según él yo me iba a reunir con Rogelio Franco, el secretario de Gobierno y ya con mis carpetas de averiguación en la mano, te estoy citando textualmente, iban a valorar el precio de mi libertad”.

“Primero me reí, después me preocupé y después les dije: oigan, yo cinco millones de pesos no los he visto en mi vida. Si revisan mis ingresos de los últimos 20 años, no creo que hayan acumulado ni siquiera tres millones y luego pues está muy fácil, vean mis bienes, vean mis ingresos, yo no tengo forma de aportar cinco millones y mucho menos por un delito que no cometí”.

SIGO BAJO PRISIÓN; ESTUVE A PUNTO DE MORIR

En su casa, en donde ha vivido por más de 20 años, Juan Antonio Nemi precisa que sigue bajo prisión. “El régimen no es de arraigo. Sigo preso. Estuve a punto de morir.

Tuve un síndrome metabólico agudizado con un problema hemorrágico grave en los intestinos”.

Cuenta que estuvo batallando cinco semanas para que se le permitiera salir del penal de Pacho Viejo al hospital. “La juez responsable, Alma Aleida Sosa Jiménez, sencillamente no contestó las peticiones, fue omisa y el gobierno de Miguel Ángel Yunes me negó la salida”.

“Ya revolcándome de dolor, en la quinta semana pedí la intervención de la Comisión Estatal y Comisión Nacional de los Derechos Humanos y fue por las medidas cautelares que ambas instituciones promovieron que no les quedó más remedio que dejarme ir al hospital.

ABERRACIONES DEL CASO

En el amparo que le concedió un juez federal, añade el entrevistado, hay como diez aberraciones cometidas por la Fiscalía del Estado, por los esbirros de Winckler y el propio Winckler y por la jueza de control, Alma Aleida Sosa.

“Por ejemplo, dicen, hay un oficio de fecha 7 de febrero de 2013, en donde se ordena ampliar el contrato de Veracruz. Entonces, el juez de distrito, el juez federal le dice a Aleida Sosa, oye, espérate tantito, esos hechos fueron el 7 de febrero de 2013 y tú misma estás presentando el nombramiento de Nemi.

“Nemi tomó posesión el 13 de marzo de 2013. Explícame cómo lo acusas a él. Narra cómo no valoró las pruebas de inocencia que le presentamos, cómo inventó fechas, cómo inventó una serie de aberraciones. Le dice que su resolución es infundada, que su resolución no está motivada y ordena a la jueza que repita la audiencia de vinculación, quitando todos los vicios”.

“Desgraciadamente la Fiscalía y Sesver chicanearon este amparo y se fue a revisión. Esto implica que hay que esperar seis meses, hasta mediados de febrero, para que se resuelva y entonces volver hasta el principio, volver a vincularme, pero ya sin estas pruebas falsas, sin estas aberraciones.

SANDOVAL Y BENÍTEZ, PAGADORES

“La parte patética es que me acusan de ser el autor intelectual. Pero después de que yo me fui de la secretaría, muchísimo tiempo después, hubo un pago o varios, creo que siete u ocho, de alrededor de 193 millones de pesos que constituyeron el supuesto fraude.

“Esos pagos, al proveedor de la Torre Pediátrica, hechos con base en este contrato, los hicieron dos personas, Ricardo Sandoval Aguilar y Fernando Benítez Obeso. Ellos dos sí le robaron al patrimonio público de Veracruz. Ellos dos son los que pagaron el dinero de este supuesto contrato.

“Sin embargo, la Fiscalía de Yunes y Winckler ni siquiera los menciona en la carpeta de investigación. En la averiguación previa sus nombres ni siquiera aparecen. Entonces estás hablando de una justicia selectiva, una justicia absolutamente injusta y evidentemente cargada de maldad, de perversidad y, por supuesto, de todas las patologías del gobernador Yunes”.

—¿Hay un fraude procesal?

“Hay muchos, Raymundo, son decenas de fallas graves en el proceso. Empezando porque estoy preso por delitos que no ameritan prisión, porque me violaron el término de vinculación a proceso, porque se usaron documentos falsos”.

“Durante los seis meses de la investigación complementaria, la Fiscalía no agregó una sola hoja de papel a las carpetas de investigación. Pero no acaba ahí la historia. De acuerdo con la ley, que es clarísima, si la Fiscalía no presenta acusación formal yo tendría que estar en libertad, porque ya se venció el plazo de seis meses que la juez fijó.

—¿A qué atribuyes esta persecución a la que te refieres?

“Mira, se alinearon los astros. Pasaron muchas cosas. Yo cometí el error, imperdonable, en una persona de mi edad y mi experiencia, de creer en la buena intención de Javier Duarte de limpiar al sector salud de Veracruz. Hoy estamos grabando esta entrevista a finales de 2018 y se sigue muriendo gente por la corrupción en el sector salud de Veracruz y específicamente en la Secretaría de Salud. Cuando el gobernador Duarte me dice: enfréntalo, me voy de bruces.

“Me peleo a muerte con los sindicatos, me peleo con los proveedores, me peleo con la mafia médica. Había cirujanos que el fin de semana no trabajaban porque no había internista. Los puse a operar. Había un hospital donde sólo había una cirujana en el turno nocturno y tenía licencia sindical. Le cancelé la licencia. Querían vender las plazas y los contratos del Hospital de Boca del Río y no lo permití. Contraté gente con perfil técnico. Hay un porcentaje importantísimo de personas que utilizan títulos falsos de médicos y enfermeras y ejercen y preescriben y no tienen los estudios. Me puse a investigar los expedientes.

“Cometí el error, imperdonable, de pensar que la voluntad de limpiar iba en serio. Me pelee con los proveedores, bajé precios, cancelé contratos, enfrenté a Finamed, ganamos en la Corte un litigio a Finamed que le ahorró al Gobierno del Estado mil millones de pesos. Eso me provocó muchísimos enconos y sorpresa, era de mentiritas”.

“De repente me piden que al ladrón que había yo destituido, lo volviera a instalar en el área financiera y por supuesto me opuse.

“La segunda cuestión fue en febrero de 2017. El gobernador Miguel Ángel Yunes me habló a mi teléfono celular y me preguntó por el tema de las quimios falsas del hospital de oncología de Xalapa y yo le expliqué que eso había ocurrido cuatro años antes de que yo fuera secretario, que lo conocía por referencias y que había transcurrido mucho tiempo desde entonces, pero que mi opinión personal era que no habían existido tales hechos, que la medicina era para adultos, que la medicina no se la habían aplicado a nadie, que de hecho se la había llevado el laboratorio Rocher a revisarla y que por otra parte se había hecho una valoración de mil 600 expedientes de pacientes de oncología y que no se había encontrado un solo dato, ni de niños ni de adultos de que hubiera intoxicación”.

LOS $8 MIL 800 MILLONES DESVIADOS DE SALUD

“El siguiente asunto, que creo que también influyó, es que yo presenté más de 300 denuncias penales y administrativas y Winckler dijo que no era cierto. Eran denuncias sobre temas terribles. Por ejemplo, mientras yo fui secretario de Salud, la Secretaría de Finanzas literalmente desvió 8 mil 800 millones de pesos de dinero para salud y lo usaron en otras cosas.

“Yo lo documenté y presenté las denuncias penales y administrativas y lo primero que hace Winckler, tomando posesión, es decir que no es cierto. Cuando él dice que no es verdad, se las pongo en Twitter y Facebook y se enojan mucho. Dicen que por qué me subo al ring con el fiscal. Yo tenía que probar que sí era cierto que había denunciado la corrupción. Entonces se juntaron muchos factores que propiciaron que me escogieran a mí como el trofeo del sector salud”.

“Tengo que decir que yo encontré irregularidades en COESA, la Comisión Constructora, de varios miles de millones de pesos. Lo denuncié. De la administración de Sandoval, las jeringas que se compraban a 1.20, de 3 cms, plastipak, Sandoval las compraba en 9.50, antes que yo”.

“Entonces, como se pueden dar cuenta, todo abonaba para convertirme a mí en la gran víctima de esta persecución”, indica.