/ lunes 1 de marzo de 2021

Temporada de pesca de peces gordos

Aún no se sabe qué pasará con el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, acusado por varios delitos graves por la FGR, y ahora sabemos que están tras el exgobernador de Nayarit, Roberto Saldoval y su hija.

¿Ya empezó la temporada de cacería para que tenga repercusión en el ánimo de los electores?, preguntan políticos que han visto correr mucha agua y caer a un gran número de servidores públicos, de todos los tamaños.

El gobernador panista de Tamaulipas, García Cabeza de Vaca, es acusado de delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación.

Mientras tanto, el exgobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, es buscado por lavado de dinero, realizar operaciones de dinero por cantidades muy fuertes en detrimento de las finanzas públicas de Nayarit, presunta vinculación a la delincuencia organizada, relacionarse con los cártel del H2 y del Jalisco Nueva Generación y por lo tanto tener que ver con secuestros, extorsiones, despojos, robos y homicidios.

¿Lo detendrán?, ya está visto que si quieren, sí. Ahí está el ejemplo de los Duarte, Javier y César. Uno anduvo huyendo, pero dada la tecnología actual y la cooperación entre gobiernos, es muy difícil que se oculten por largo tiempo. El otro prácticamente no se ocultó, lo detuvieron cuando consideraron oportuno hacerlo, nos hacen ver.

Y estos políticos que han visto correr mucha agua en el río, nos dicen:

Que se cuiden otros. Ha arrancado la temporada de pesca de peces medianos y gordos, en pleno proceso electoral.

A ver cómo les va a algunos de los políticos de tierras jarochas, nos piden que preguntemos.

Durante meses Gonzalo Vicencio peleó con todo para ser el dirigente estatal de Morena, tiempo durante el cual, más que organizar a sus compañeros, se dedicó a criticar al gobierno emanado de su partido y a tratar de armar una estructura con políticos quemados y de mala fama, nos comentan morenistas.

Cuando se dio cuenta de que ya no tenía futuro en Morena, que ya no tenía posibilidades de ser dirigente y por lo tanto que ya no tendría opción de nombrar a los candidatos, entonces -nos dicen morenistas que son fieles a su organización- entonces agarró sus cosas y se fue a otra organización: Fuerza Social por México, acompañado por algunos que también han pasado de un partido a otro.

¿Y qué ha sido de Gonzalo Vicencio? Pues ya trascendió que en muy poco tiempo ha puesto de cabeza a FSM, al querer imponer a candidatos que no son bien vistos, nos aseguran.

¿Entonces quién es el que estaba mal?, preguntan estos morenistas: Gonzalo Vicencio o Esteban Ramírez Zepeta. Usted que milita en Morena, responda.

Un gran dolor es el que trae Luis Sardiña Salgado, quien durante muchos meses caminó por distintos rumbos de Xalapa para aceitar lo que sería su candidatura a la presidencia municipal de Xalapa.

El dolor de Sardiña, nos comentan gente que lo conoce, no es de cabeza ni de muela, o sea que no se quita con una aspirina, advil o motrin, vaya, ni siquiera con ketorolaco.

Su dolor, nos aseguran, es en el pecho…y no porque tenga algún mal cardiaco, no. Es por un hondo sentimiento en contra de la dirigencia de Movimiento Ciudadano, que durante un buen tiempo le hizo creer que sería su candidato, lo cual así fue, hasta que apareció el exrector de la Universidad Veracuzana, Raúl Arias Lovillo.

Quienes tienen segura una candidatura, que no sea Arias, tienen ahí a un elemento de trabajo para jalarlo para su causa, eso es lo que se dice, pues no se cree que quiera aportar un solo voto al MC.

Aún no se sabe qué pasará con el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, acusado por varios delitos graves por la FGR, y ahora sabemos que están tras el exgobernador de Nayarit, Roberto Saldoval y su hija.

¿Ya empezó la temporada de cacería para que tenga repercusión en el ánimo de los electores?, preguntan políticos que han visto correr mucha agua y caer a un gran número de servidores públicos, de todos los tamaños.

El gobernador panista de Tamaulipas, García Cabeza de Vaca, es acusado de delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación.

Mientras tanto, el exgobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, es buscado por lavado de dinero, realizar operaciones de dinero por cantidades muy fuertes en detrimento de las finanzas públicas de Nayarit, presunta vinculación a la delincuencia organizada, relacionarse con los cártel del H2 y del Jalisco Nueva Generación y por lo tanto tener que ver con secuestros, extorsiones, despojos, robos y homicidios.

¿Lo detendrán?, ya está visto que si quieren, sí. Ahí está el ejemplo de los Duarte, Javier y César. Uno anduvo huyendo, pero dada la tecnología actual y la cooperación entre gobiernos, es muy difícil que se oculten por largo tiempo. El otro prácticamente no se ocultó, lo detuvieron cuando consideraron oportuno hacerlo, nos hacen ver.

Y estos políticos que han visto correr mucha agua en el río, nos dicen:

Que se cuiden otros. Ha arrancado la temporada de pesca de peces medianos y gordos, en pleno proceso electoral.

A ver cómo les va a algunos de los políticos de tierras jarochas, nos piden que preguntemos.

Durante meses Gonzalo Vicencio peleó con todo para ser el dirigente estatal de Morena, tiempo durante el cual, más que organizar a sus compañeros, se dedicó a criticar al gobierno emanado de su partido y a tratar de armar una estructura con políticos quemados y de mala fama, nos comentan morenistas.

Cuando se dio cuenta de que ya no tenía futuro en Morena, que ya no tenía posibilidades de ser dirigente y por lo tanto que ya no tendría opción de nombrar a los candidatos, entonces -nos dicen morenistas que son fieles a su organización- entonces agarró sus cosas y se fue a otra organización: Fuerza Social por México, acompañado por algunos que también han pasado de un partido a otro.

¿Y qué ha sido de Gonzalo Vicencio? Pues ya trascendió que en muy poco tiempo ha puesto de cabeza a FSM, al querer imponer a candidatos que no son bien vistos, nos aseguran.

¿Entonces quién es el que estaba mal?, preguntan estos morenistas: Gonzalo Vicencio o Esteban Ramírez Zepeta. Usted que milita en Morena, responda.

Un gran dolor es el que trae Luis Sardiña Salgado, quien durante muchos meses caminó por distintos rumbos de Xalapa para aceitar lo que sería su candidatura a la presidencia municipal de Xalapa.

El dolor de Sardiña, nos comentan gente que lo conoce, no es de cabeza ni de muela, o sea que no se quita con una aspirina, advil o motrin, vaya, ni siquiera con ketorolaco.

Su dolor, nos aseguran, es en el pecho…y no porque tenga algún mal cardiaco, no. Es por un hondo sentimiento en contra de la dirigencia de Movimiento Ciudadano, que durante un buen tiempo le hizo creer que sería su candidato, lo cual así fue, hasta que apareció el exrector de la Universidad Veracuzana, Raúl Arias Lovillo.

Quienes tienen segura una candidatura, que no sea Arias, tienen ahí a un elemento de trabajo para jalarlo para su causa, eso es lo que se dice, pues no se cree que quiera aportar un solo voto al MC.