/ lunes 16 de mayo de 2022

La nueva política exterior de AMLO

El presidente Andrés Manuel López Obrador realizó su primera gira internacional por Centroamérica y el Caribe a la que llamaron “Mirar al Sur”.

El objetivo de la gira fue crear lazos de amistad y de trabajo, principalmente sobre el tema de migración. Comenzó el jueves 5 de mayo visitando Guatemala, El Salvador, Honduras, Belice y Cuba, respectivamente, donde permaneció aproximadamente un día en cada país.

Durante su visita, el Presidente realizó acuerdos para instalar programas sociales como los que se aplican actualmente en México para abatir la migración. De esta forma se pretende que los programas “Sembrando Vida” y “Jóvenes Construyendo el Futuro” sean implementados también en Centroamérica.

La razón de llevar estos programas más allá de nuestras fronteras se debe a que son una opción ante la crisis migratoria agravada por la pandemia y la violencia que se vive en aquella región. Se pretende que promuevan el desarrollo y permanencia de los habitantes de aquellos países, y en el caso de los jóvenes, evitar sean víctimas del crimen organizado.

Además de la promoción de los programas “Sembrando Vida” y “Jóvenes Construyendo el Futuro”, los acuerdos bilaterales logrados por AMLO en su gira, a grandes rasgos son: en Guatemala, apoyo administrativo a trabajadores guatemaltecos residentes en México y el establecimiento de un Consulado de México en el departamento de Petén; en El Salvador, duplicación de los beneficiarios de los programas mencionados anteriormente puesto que ya se encuentran en marcha, una posible venta de combustible mexicano a este país, y acuerdos en seguridad, defensa y en materia aduanera; en Honduras, intensificación de la relación económica, medidas para la recuperación de bienes culturales y apoyos a grupos culturales minoritarios; en Belice, eliminación de aranceles para este país en productos agrícolas y alimentos básicos, fortalecimiento de la conectividad aérea entre ambos países, y finalmente, más facilidades a la exportación del ganado.

Para el caso particular de Cuba, los acuerdos fueron en materia de salud y sanidad, específicamente en el combate al Covid-19, y la cooperación en la investigación y asistencia médica.

Con la implementación de estos programas en Centroamérica, México habrá fomentado acciones con énfasis en las causas y no solamente en las consecuencias de este fenómeno social.

Además de lo logrado en materia de acuerdos, simbólicamente AMLO ha incrementado su capital político frente a América Latina, el cual cada día crece más. El Presidente tiene amplio reconocimiento entre los líderes de los países que visitó, e incluso de aquellos que han visitado México, como es el caso de Alberto Fernández de Argentina, quien hizo pública su admiración en una carta que fue leída por AMLO en una de las conferencias mañaneras. Lo que le coloca entre los líderes más destacados de Latinoamérica.

No es que López Obrador busque subir deliberadamente su popularidad, sino que su visión de gran estadista no pasa desapercibida cuando exige acciones concretas de justicia en favor de naciones que siempre han sido desfavorecidas ante intereses de otros países.

AMLO lleva un aire fresco al tomar una posición que México ya no solía presentar en los últimos gobiernos, por lo que verla de nuevo en un mandatario mexicano causa asombro en algunos y, creo yo, mucho orgullo entre miles de mexicanos.

Por lo anterior, no fue gratuito que el Presidente recibiera las máximas condecoraciones. En Guatemala recibió la Orden del Quetzal en Grado de Gran Collar; en Honduras la Orden José Cecilio del Valle; y en Cuba la Orden José Martí. Todo un reconocimiento a México y su mandatario por el apoyo brindado a otros países, como el país solidario que siempre fue.

AMLO está tomando una batuta que incluso despreciaron otros gobiernos mexicanos. Ver hacia el norte y no hacia el sur fue la política exterior de los gobiernos neoliberales que despreciaron la tradición de buen vecino con los países con los que compartimos la frontera sur.

Las consecuencias de este nuevo liderazgo ya se notan.

La negativa de López Obrador sobre no asistir a la próxima Cumbre de las Américas si no son invitados todos los países del continente está teniendo eco, y tanto Luis Arce, presidente de Bolivia, como Xiomara Castro, de Honduras, se han sumado al rechazo de participar si es que se excluye a Cuba, Venezuela y Nicaragua como lo ha solicitado Estados Unidos; además todo indica que más países se sumarán a este posicionamiento.

Así que podemos concluir que esta gira fue más que sólo echar a andar programas sociales. Ha sido toda una estrategia más allá de fortalecer lazos históricos y vínculos de hermandad y solidaridad, y AMLO lo sabe.

Este es l tiempo de una nueva política exterior con toda Latinoamérica y Andrés Manuel López Obrador no tiene reparos para recordarle a todo el mundo aquel poema del uruguayo Mario Benedetti que clama que “el sur también existe”.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Twitter: @ManuelHuertaLdG

Instagram: manuelhuertalg

TikTok: manuelhuertalg

Delegado de los programas de desarrollo en Veracruz

El presidente Andrés Manuel López Obrador realizó su primera gira internacional por Centroamérica y el Caribe a la que llamaron “Mirar al Sur”.

El objetivo de la gira fue crear lazos de amistad y de trabajo, principalmente sobre el tema de migración. Comenzó el jueves 5 de mayo visitando Guatemala, El Salvador, Honduras, Belice y Cuba, respectivamente, donde permaneció aproximadamente un día en cada país.

Durante su visita, el Presidente realizó acuerdos para instalar programas sociales como los que se aplican actualmente en México para abatir la migración. De esta forma se pretende que los programas “Sembrando Vida” y “Jóvenes Construyendo el Futuro” sean implementados también en Centroamérica.

La razón de llevar estos programas más allá de nuestras fronteras se debe a que son una opción ante la crisis migratoria agravada por la pandemia y la violencia que se vive en aquella región. Se pretende que promuevan el desarrollo y permanencia de los habitantes de aquellos países, y en el caso de los jóvenes, evitar sean víctimas del crimen organizado.

Además de la promoción de los programas “Sembrando Vida” y “Jóvenes Construyendo el Futuro”, los acuerdos bilaterales logrados por AMLO en su gira, a grandes rasgos son: en Guatemala, apoyo administrativo a trabajadores guatemaltecos residentes en México y el establecimiento de un Consulado de México en el departamento de Petén; en El Salvador, duplicación de los beneficiarios de los programas mencionados anteriormente puesto que ya se encuentran en marcha, una posible venta de combustible mexicano a este país, y acuerdos en seguridad, defensa y en materia aduanera; en Honduras, intensificación de la relación económica, medidas para la recuperación de bienes culturales y apoyos a grupos culturales minoritarios; en Belice, eliminación de aranceles para este país en productos agrícolas y alimentos básicos, fortalecimiento de la conectividad aérea entre ambos países, y finalmente, más facilidades a la exportación del ganado.

Para el caso particular de Cuba, los acuerdos fueron en materia de salud y sanidad, específicamente en el combate al Covid-19, y la cooperación en la investigación y asistencia médica.

Con la implementación de estos programas en Centroamérica, México habrá fomentado acciones con énfasis en las causas y no solamente en las consecuencias de este fenómeno social.

Además de lo logrado en materia de acuerdos, simbólicamente AMLO ha incrementado su capital político frente a América Latina, el cual cada día crece más. El Presidente tiene amplio reconocimiento entre los líderes de los países que visitó, e incluso de aquellos que han visitado México, como es el caso de Alberto Fernández de Argentina, quien hizo pública su admiración en una carta que fue leída por AMLO en una de las conferencias mañaneras. Lo que le coloca entre los líderes más destacados de Latinoamérica.

No es que López Obrador busque subir deliberadamente su popularidad, sino que su visión de gran estadista no pasa desapercibida cuando exige acciones concretas de justicia en favor de naciones que siempre han sido desfavorecidas ante intereses de otros países.

AMLO lleva un aire fresco al tomar una posición que México ya no solía presentar en los últimos gobiernos, por lo que verla de nuevo en un mandatario mexicano causa asombro en algunos y, creo yo, mucho orgullo entre miles de mexicanos.

Por lo anterior, no fue gratuito que el Presidente recibiera las máximas condecoraciones. En Guatemala recibió la Orden del Quetzal en Grado de Gran Collar; en Honduras la Orden José Cecilio del Valle; y en Cuba la Orden José Martí. Todo un reconocimiento a México y su mandatario por el apoyo brindado a otros países, como el país solidario que siempre fue.

AMLO está tomando una batuta que incluso despreciaron otros gobiernos mexicanos. Ver hacia el norte y no hacia el sur fue la política exterior de los gobiernos neoliberales que despreciaron la tradición de buen vecino con los países con los que compartimos la frontera sur.

Las consecuencias de este nuevo liderazgo ya se notan.

La negativa de López Obrador sobre no asistir a la próxima Cumbre de las Américas si no son invitados todos los países del continente está teniendo eco, y tanto Luis Arce, presidente de Bolivia, como Xiomara Castro, de Honduras, se han sumado al rechazo de participar si es que se excluye a Cuba, Venezuela y Nicaragua como lo ha solicitado Estados Unidos; además todo indica que más países se sumarán a este posicionamiento.

Así que podemos concluir que esta gira fue más que sólo echar a andar programas sociales. Ha sido toda una estrategia más allá de fortalecer lazos históricos y vínculos de hermandad y solidaridad, y AMLO lo sabe.

Este es l tiempo de una nueva política exterior con toda Latinoamérica y Andrés Manuel López Obrador no tiene reparos para recordarle a todo el mundo aquel poema del uruguayo Mario Benedetti que clama que “el sur también existe”.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Twitter: @ManuelHuertaLdG

Instagram: manuelhuertalg

TikTok: manuelhuertalg

Delegado de los programas de desarrollo en Veracruz